Capítulo 9. Los ST☆RS
Seguimos andando hasta que llegamos a una puerta que ponía 'ST☆RS'. Allí había 6 chicos, cada uno con su encanto, pero el mejor que vi fué un chico con el pelo rojo fuego, como el de Sam, a decir verdad se parecian un poco. Este chico iba vestido con una camiseta negra sin mangas, un chaleco blanco y una corbata roja, que le resaltaba el pendiente de su oreja izquierda, también llevaba un pantalón de color blanco con un pañuelo rojo rodeando la cintura.
-¿Has vuelto para pedir clemencia?-dijo uno de los chicos, este tenía el pelo azul, y por su aparencia, me daba muy mal royo.
-¿Quien eres tu para hablarle así a Yoyo?- Yoyo bajó la cabeza avergonzado.
-¿Yoyo? ¡Jajaja, que apodo tan divertido!-dijo un chico rubio con gafas.
-Tu ves que me ría-puse una de mis caras mas serias y creo que todos se asustaron un poco.
-¡Guau! Eres un chica interesante.
Dijo el chico del pelo rojo mientras que se lebantaba del sillón de cuero negro cosido con hilo blanco. Caminó hacia mi y me sonrió, sentí la calidez de su sonrisa, era una sensación que solo tuve cuando Sam dijo por primera vez mi nombre. Al instante me puse coloradisima y bajé la mirada.
-!Hey, te has puesto como un tomate!
Lebanté la cabeza y le devolví la sonrisa a aquel chico tan amable. De repente tocaron la puerta fuertemente, casi aporreandola, yo me heche hacia atrás. Yoyo se acercó a ella para abrirla pero le detuve, aquellos golpes no eran normales. La puerta calló al suelo de una patada, y allí apareció... ¡Mi amo!
-¡Aquí estas mocosa insolente!-dijo mientras me agarraba fuertemente del brazo y me labantaba del suelo.
Los chicos estaban inquietos, y como iban las cosas, no era muy inteligente meterse en medio. Como era de esperar, mi instinto saltó y con el mi cola y mis orejas.
-¡Sueltame!-le grité pero no me hizo caso.
Los chicos intentaron atrapar al amo, pero no podían, era demasiado agil. No iba a esperar más y le di un bocado en la mano para que me soltara y así lo hizo. El brazo le sangraba, pero ya no me daba lastima y decidí ir al grano. Mis garras salieron y me lie a zarpazos con él, era imposible pegarle un solo puñetazo, pero el alumno supera al maestro y pude darle uno en la boca del estómago y calló de rodillas al suelo, y cuando estaba a punto de darle una patada empezó a llorar.
-¿Por que?... con lo feliz que eramos los dos juntos... ¡Hasta que llegaron esos estupidos niños!
-¡No los llames estúpidos!, son los que me dieron fuerza para seguir adelante en los momentos difíciles, cosa que tu no hiciste nunca.
-Si vuelves a casa conmigo, te daré todo el amor que no te he dado y el que nunca ellos te podrán dar.
-¡Ni muerta! Soy feliz sin ti, sin tus trucos, sin tu abaricia. Ahora estoy bien con ellos y eso NADIE podrá cambiarlo.
-¿Nadie?¿estas segura?- el amo se lebanto entre carcajadas y se marchó.
Caí al suelo, ¿Que habría querido decir con eso?¿iría a hacerle algo a los chicos?, no podía permitir que les pasara nada malo. Sentía que mi cuerpo ardía y me estaba mareando, todo me daba vuelta hasta que caí en un profundo sueño. Los chicos no paraban de gritarme, aunque no entendía lo que decían, me dolía tanto la cabeza que no podía ni abrir lo ojos. Me llebaron hasta el sofá y me aacostaron allí. Cuando desperté eran las tres de la mañana, a mis piés tenía al chico del pelo rojo, que se había quedado dormido, al igual que los demás. Me incorporé para intentar lebantarme, pero solo con estar sentada me daba todo vueltas.
-Anda, se ha despertado la bella durmiente-susurraba el chico mientras se frotaba los ojos.
-Siento haberte despertado.
-No importa, ¿Te encuentras mejor?
-Algo mareada.
-Descansa, si no no te recuperarás-dijo con una calida sonrisa en la cara.
-Está bien, pero descansa tu también.
-Vale, buenas noches.
Ambos nos quedamos dormidos a la vez, al menos eso creo. Un intenso olor a tostadas me despertó, tenía mucha hambre así que me sonaron las tripas como si de un monstruo se tratara. Abrí los ojos y tenía a ese chico a mi lado, con una bandeja con tostadas con mantequilla y mermelada de fresa.
-Lo siento...
-¿Por qué dices eso?
-Estas esforzandote porque me ponga bien y me siento mal.
-Explicame, ¿Por que te sientes mal?
-Ayer, te quedaste conmigo hasta la madrugada por si me pasaba algo, eres tan hospitalario conmigo que me da la impresión de que me estoy aprovechando...
-¡Eso no es cierto!, si estoy haciendo esto es porque quiero.
Su cara estaba a centímetro de la mía y bajé la mirada, sus ojos eran rojos como la sangre y ardientes como el fuego. Sentía una presión en el pecho, era una sensación que nunca antes había tenido. Empujé su pecho para separarlo un poco de mi.
-Siento haberte incomodado, come, creo que tu estómago lo agradecera.
Empecé a comer, las tostadas estaban riquísimas, nunca había probado una cosa así, ni la extraordinaria comida de Carrera se le acercaba, aún así solo eran un par de tostadas nada más, creo que con esta hambre, todo me sabría a gloria. Me pregunto a que se referían ayer con lo de pedir clemencia...
-Con que eres una chica-lobo ¿no?-al escuchar esto trague del tirón el vaso de zumo tropical del tirón.
-¡Mmm... estas tostadas estan riquísimas!
-Tranquila, no se lo diré a nadie.
-Ese no es el problema...
-¿Entonces cual es?
-No se como se lo van a tomar Sam, Gacelle y todos los demás...
-¿Has dicho Sam?
La puerta de la habitación se abrió de golpe y apareció Sam jadeando.
-¡Tu!¡Hermano pervertido!
-¿?¿Hermano?
-¿No te lo ha dicho?-dijo Sam mientras que cogía aire.
-¿Decirme el que?
-Soy su hermano menor.
Me quedé helada al saberlo º.º, ya decía yo que estos dos se parecían mucho..., ¿cuantos hermanos tendrá Nagumo?
-4-efectivamente, me leyo el pensamiento- Bianca, el pervertido de mi hermano Alec, Leona y yo
-¡Haaa! No sabía eso, ¿cuantos años os llebais?
-Medio año, los embarazos de vampiros solo duran 4 meses y medio. ¡Que más dará eso ahora! ¿Te ha hecho algo malo?¿estas herida?¿dolorida?-decía mientras se acercaba cada vez más y más, pero era extraño, por mucho que se acercara, no tenía la misma presión que con Alec.
-Tranquilo, no pasa nada, solo que aller me dió un mareo.
-¿Pero te encuentras bien?
-Si.
A Sam le sonó el teléfono mobil y lo cogio, en el mismo instante nos dijo adiós y se fué... volando...
-Este chico es un torbellino...-yo sonrei, era una de las pocas personas que me hacía feliz con solo unas palabras.
-Entonces tienes 15 años ¿no?
-Bueno, en todo caso los cumpliré mañana. Voy a dar un concierto.-Dijo Alec
-¿Concierto?¿Es que acaso cantas?
-Claro, pertenezco a una banda, los ST*RS.
-Ah, ¿pero no estaba Yoyo en vuestra banda?
-Tu lo has dicho, estaba, pero se peleo con Ryuu y dejó la banda. ¿Quieres venir al concierto?, después habrá una fiesta en MI casa.
-Está bien, supongo que iran todos los vampiritos ¿no?
-Bueno... si-Alec aparto la mirada, aunque no esntendía porque.
-¿Que pasa, he dicho algo malo?-dije ladeando la cabeza hacia un lado.
-No es eso, no te preocupes-Alec sonrió y yo me quedé más tranquila.
Me lebanté, cogí mi bolso y abrí la puerta. Si no me iba ahora no llegaría ni para la hora de comer. Alec extendió su mano para que no me fuera pero no lo ví y me fuí. Cuando cerré la puerta solté un gran suspiro, me quité los zapatos y me subí a una farola, desde allí podía ver toda la ciudad, mas o meno, pero me alcanzaba para ver la casa, fuí saltando de farola en farola sigilosamente para que nadie se diera cuenta hasta que llegué a la casa. Toqué al timbre y Marga me abrió, nada más que me vió que abrazó fuertemente.
-¿Donde estabas?, nos tenías preocupado.
Le expliqué todo lo que pasó anoche a partir de que ella se fuera, le dije lo del amo y lo de Alec. Subimos a la habitación para seguir hablando, le pregunté si Sam y él se llevaban bien, me dijo que no, lo que pasaba era que una vez de pequeños Alec y él se pelearon y desde entonces no se tratan igual.
-Mañana es el cumpleaños de Alec ¿verdad?
-Si, y mi primo en las fiestas nunca se queda corto, creo que esta vez va a dar un concierto con su grupo. Lo malo son las Fans, como te vean con el, son capaces de todo por tal que te vallas de su lado. Hoy nos vamos de compras, no vas a ir así a su cumpleaños.
-¿Que tiene de malo esta ropa?
-¡Vamos! Es un día especial, tienes que ir como una super estrella, ¿que menos que estar a la altura de ellos?
-Está bien.
-Entonces está decidido, arreglate y bámonos de compras.
No esperaba que fueramos ahora de compras, me lo esperaba a la tarde o cosa sí, pero ya que se había presentado la ocasión... me duché, me vestí y nos fuimos al centro comercial más cercano. Nada más entrar, vimos una tienda de ropa, Marga me arrastró hasta allí sin ni siquiera esperar dos segundos. La tienda tenía un decorado al estilo ingles, además tenían una ropa preciosa. Marga se fué directamente a un vestido muy corto de gasa celeste, mas bien le quedaba como una camisa.
-¿Que te parece esto?
-Es muy bonito, pero creo que más que un vestido es una camisa.
-Es cierto... ¡mira esto!-Marga se fué hacia unos pantalones cortos blancos- ¡este conjunto te quedaría precioso!
-¿A mi?-ella asintió y me llevó a los provadores y me exigió que me lo probara.
-Espera, creo que te quedaría mejor en otro color.
Marga me trajo la misma camisa, pero en color rojo, era mucho más bonita, pero no sabía como me iba a quedar así que me la probé igualmente. Era palabra de honor y rizado por la parte de arriba, todo lo demás era de gasa. También me puse el pantalón blanco, el cual llevaba un cinturón rojo. Salí y Marga al verme se quedó paralizada.
-¡Haaaaa!¡No te había visto tan guapa nunca!-dijo emocionada.
-Te toca, ¿que ropa te vas a poner tu?
-Me pondré la misma ropa que tu, pero en vez de roja azul marino.
-Pues ya te estás cambiando-empuje a Marga dentro del canviador para que se probara la ropa.
Marga salió con la ropa puesta y le quedaba muy bien. Las dos nos compramos la ropa y paramos en otra tienda, esta vez de complementos. Marga me dijo que cogiera unos pendientes rojos, una pulsera blanca y un lazo para el pelo blanco y ella hizo lo mismo.
-¿Y ahora que?-le pregunté cuando salimos de la tienda.
-Ya lo verás...-dijo Marga mientra que soltaba un carcajada maléfica.
Otra vez me agarró del brazo y me llevó corriendo hasta una peluquería que esta en la otra punta del centro comercial.
-¿Una peluquería? Pero si para mañana ya se me habra ido todo el peinado.-Marga sonrió y me llevó dentro.
Me sentaron en una silla y empezaron a peinarme el pelo, cogieron las planchas y me alisaron el pelo, después me hicieron un tirabuzón en lado derecho de mi pelo y me enseñaron como ponerme el lazo, a Marga simplemente le hicieron tirabuzones por todo el pelo.
-¿No se me caerá para mañana?-le pregunté a la peluquera.
-No te preocupes, aunque te lo labes e intentes alisartelo entero se te quedará perfecto con esta laca super hiper mega resistente.
-Esta bien...
Cuando terminaron teníamos los pelos totalmente lisos y el lazo puesto donde empezaba el tirabuzón. Estabamos las dos espectaculares y cuando llegamos a casa los chicos nos dijeron que íbamos demasiado... bueno que no hacía falta prepararse tanto para un cumpleaños. Era tarde y ya habíamos cenado, preparamos la ropa para el día siguiente y nos fuimos a dormir. Tuve pesadillas toda la noche, así que no pude dormir y cuando desperté, mi cara parecía la de un zombi.
-¡Haaaa! ¿que te ha pasado?-Leona se horrorizó al ver mis ojeras.
-He tenido pesadillas toda la noche y no he podido dormir :S.
-¡Esto lo arreglo yo!-dijo Bianca.
Me llevó al cuarto de baño y me lavé la cara, me puso un poco de maquillaje para que no se me vieran las ojeras y me puso máscara de pestañas.
-¡Ya esta!
-Es alucinante, es como si hubiera dormido la noche entera.
-¿Que ropas vais a llebar?-nos preguntó Bianca.
-¡Esta!-dijimos las dos mientras que le enseñábamos nuestros conjuntos.
-Bien, bien, estareis mejor con eso-nosotras sonreimos.
-¿A que hora es el cumpleaños?
-A las 7 de la tarde. De mientra, vamos a estar hablando.
-¿Que hora es?
-Las 9:30.
-¡¡¡Vamos a llegar tarde!!!
-Hoy es sábado.
La falta de sueño debió de confundirme, bueno eso y que en el calendario ponía que hoy era viernes. Estaba super emocionada, nunca había ido a un concierto, no sabía ni como eran... pero esta tarde todo iba a cambiar.
-¿Por qué se pelearon Alec y Sam?
-Bueno, digamos que Alec es un poco diferente a nosotros, el no bebe sangre, ni cambia de personalidad, es como un humano, si no fuera por su fuerza, sus alas y el color de sus ojos.
-Se pelearon porque Alec vió como Sam le chupaba la sangre a su mascota preferida, un hamster que le regaló su padre. Alec solo tenía tres años y eso le sentó fatal, se pasó una semana entera llorando por el pobre hámster y le echó la culpa de que muriera a Sam, la verdad, el hámster no murió por culpa de Sam, si no que se calló desde el segundo piso y desde entonces los dos no se llevan precisamente bien.-me explicó Bianca.
-¿Los vampiros cuando mordeis no matais?
-No, solo se desmallan y luego les borramos la memoria.
-Haa... está bien.
Carrera nos llamó para desayunar, estaba muerta de hambre, ayer solo me comi tres bocadillos y la mitad del de Marga. Por alguna razon, cuando bajamos todos me preguntaron si me encontraba bien, creo que ALGUIEN le dijo lo de ayer. El padre de Sam se me acercó y me dijo que abriera la boca.
-Saca la lengua y di ¡Aaa!
-¡Aaa!
-No veo nada extraño, ¿que comiste ayer?-le expliqué lo que comí y empezó a reirse-¿solo eso? No me extraña que te diera un mareo, no comiste apenas nada comparado con lo que tu comes. Si comes bien durante todo el día, no te pasará nada.
-Ok 
-¡Hoy hay fruta para desayunar!-todos los vampiros farfullaron, parece que la fruta no les agradaba mucho.
-¡Fruta!-me abalancé sobre mi bandeja y empecé a comer, mi ración era el triple que las suyas.
Todos se quedaron impresionados al ver a la velocidad a la que comía y nunca me ponia mala. Los demás comian lento ya que no les gustaba, ni a las misma Carrera, pero tenían que variar un poco el menú, no siempre sangre, sangre y sangre. Cuando termine estaba llena, yo creo que no me volveré a desmayar, al menos hoy no, no iba a dejar que nada estropeara este día. Cuando los vampiros tardones terminaron de comer yo ya estaba en el cuarto, duchandome y poniendome el pijama (al menos hasta que nos fueramos al concierto). Marga, Leona y Bianca subieron a la habitación y también se ducharon y se pusieron el pijama. Cada una estaba haciendo algo, Marga y yo estábamos leyendo una revista y Leona y Bianca estaban intentando alisarse su arremolinado pelo pelirrojo. Cuando eran las seis de la tarde empezamos a vestirnos, estaba nerviosa y me quemé el dedo con la plancha ya que Marga me estaba retocando un poco el pelo. Se me hizo una pompa y Leona me puso una venda en el dedo. No se notaba mucho, cosa que estaba a mi favor.
-¡Chicas bajad!-gritó Carrera desde el primer piso.
Ya estábamos listas y bajamos, Sam, Emer y Kaden se habían puesto una blusa blanca y unos pantalones largos negros. La camisa de Sam tenía los dos primeros botones desatados y llevaba las mangas arremangadas, además llevaba una corbata negra con el nudo des hecho. Gacelle llevaba solo una manga arremangada y todos los botones menos el primero y el último abrochados y, a diferencia de Sam, él no llevaba corbata. Kaden solamente tenía el primer botón desabrochado y la corbata sin hacer. Era la primera vez que veía a Sam tan serio, y tan callado... era extraño ya que siempre estaba sonriendo y de vez en cuando hablaba, pero hablaba. Fuimos andando hasta llegar a un estadio cercano a la casa. Estaba repleto de niñas chillonas. En la puerta había una gran pancarta que ponía:
GRAN CONCIERTO DE LOS
ST☆RS
Cumple de Alec ^^
Había una gran cola para entrar, creo que no llegaríamos ni a verlo si esperásemos tanto.
-¿Sois la familia Haruya?-nos preguntó un guardia.
-Si somos nosotros-le respondió Carrera.
-¿Y tu quien eres?-dijo señalandome.
-Aika, Aika Seigin.
-¡Señorita Aika, por aquí por favor!
Todos seguimos al guardia hasta una puerta la cual la guardaban dos guardias más. El hombre les explicó quienes éramos y se identificó. Nos dejaron entrar con la condición de que no armáramos jaleo, cuando entramos había un gran pasillo con 6 puertas, cada una con un nombre diferente. El guardia nos dirigió hasta una de ellas, la cual ponía Alec H
☆ruya. Carrera tocó la puerta del camerino para ver si estaba Alec.
-¿Quien es?-dijo una voz desde el interior de la habitación.
-Somos nosotros.
-¡Oh, adelante!
Carrera abrió la puerta y allí estaba Alec, estaba hablando con una chica que llevaba una carpeta en la mano. Cuando la chica se fué se dirigió hacia nosotros.
-¡Que bien que hallais llegado! El espectaculo empieza en 10 minutos-Amber se abalanzó sobra Alec y le dio un fuerte abrazo-Hola enana, te he hechado mucho de menos- parecía que los dos se llevaban muy bien.
-¡Ya no soy una enana!, he crecido 3 cm.-Alec le sonrió a la pequeña.
Seguimos a Alec que nos acompañó a los asientos VIP y se dirigió al escenario. Todas las chicas gritaban y gritaban cada vez más alto, aún así se podía oir la canción perfectamente ya que el estadio no tenía techo y se veían las estrellas. La canción estaba a punto de comenza y decía así:
Latiendo tan rápido, parece que va a estallar...
1000% Love
10
Are you ready?
9
Are you ready?
8
Are you ready?
7. 6.
5.
Are you ready?
4.
Are you ready?
3.
Are you ready?
2. 1.
¡Vamos, cantemos!
¡Pongamos música a nuestros sueños!
(¡Let's shout!)
¡El límite es el cielo!
(Let's go!)
¡Vamos a contar una historia increible!
¡Un mapa del futuro!
(¡Yes, yes!)
¡Vamos a dibujar juntos!
¡C'mon Revolution!
(¡We are!)
¡Allá vamos!
(¡ST☆RS!)
¡Change the star f looove!
¡check it out!
(Itt0ki)-Los últimos latidos de mi corazón
Oh, baby
El impulso del amor es certero
(Alec)-¿Cuál es tu elección, Princess? ¡Me tienes loco por ti!
¡1000% love!
Porque estoy... lleno de ti
Mi corazón...
… está agitado
¡Un delirio maravilloso!
Solos tú y yo,
juntos formaremos la más brillante constelación
mejor que... ...un beso,
¡Vamos a crear la mejor canción del mundo!
¡Vamos, bailemos!
¡Bailemos por nuestro sueños!
(Let's shout)
¡Bailemos hasta el cielo!
(let's go)
¡Nunca será suficiente!
(¿Okey?)
Es hora de algo especial
(¡Yes, yes!)
¡Esto no se aprende en los libros de texto!
(Itakki)-¡Change the star of looove!
¡Check it out!
Esta noche, solos tú y yo, 1000% Love.
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